mercoledì 23 maggio 2012

Messico - Grande manifestazione a Città del Messico contro la candidatura di Peña Nieto


Si è svolta il 20 maggio con partenza dallo Zocalo di Città del Messico una grande marcia, convocata dai social network, contro la candidatura di  Peña  Nieto del PRI a Presidente della Repubblica. In migliaia hanno manifestato per ricordare le sue responsabilità nella repressione di Atenco. Moltissimi i giovani.
Las calles de la ciudad de México se inundaron de indignación. Decenas de miles de hombres y mujeres de muchas generaciones, predominantemente jóvenes, salieron a las calles el 19 de mayo para, en sus palabras, dejar claro que: “aquí estamos y no vamos a permitir que no nos escuchen”. La marcha, convocada a través de las redes sociales, fue contra la candidatura a la presidencia de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pero de manera integral fue, como indica Trinidad Ramírez, del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), una de las organizaciones más aguerridas, “contra todo el sistema, no sólo contra un solo partido”.
La multitudinaria movilización fue, literalmente, en sentido contrario. No llegó al Zócalo sino que partió de ahí, recorrió la avenida Reforma e invadió con una gran columna los alrededores del Ángel de la Independencia. No hubo banderas ni gritos partidarios, pues justo fue contra “las mentiras que todos nos dicen, pero principalmente contra Peña Nieto, que tiene a Televisa a su servicio”, señaló Ernesto Figueroa, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En entrevista con Desinformémonos, Trinidad Ramírez insiste en que Peña Nieto tiene una deuda con Atenco. Durante la marcha, el numeroso contingente del Frente de Pueblos recibió de manos de estudiantes de la Ibero la pancarta que mostraron a Peña Nieto en el fatídico día, para él, en el que visitó su universidad: “Los muchachos nos dijeron ‘no están solos’, y nos entregaron la manta blanca con letras negras y algunas pinceladas de rojo que decía ‘¡Atenco somos todos!’.  Nosotros no los conocíamos. Es un sector que una piensa equivocadamente que no se mueve. Pero hay descontento y son los jóvenes los que se están expresando”, señala doña Trini.
“El pueblo no tiene nada que perder, más que sus cadenas”, “Necesitamos políticos con conciencia social, no empresarial”, “Sin memoria no hay futuro”, “No estamos ciegos, nos sobran ojos”, fueron algunas de las pancartas que portó la sociedad movilizada. Contra el candidato priista, en específico, el humor tuvo su lugar: “No le des tu voto a Peña Nieto, mejor regálale un libro” ó “Con el billete baila el copete” y, en tono más serio, “La TV es tuya, las calles no”.
La representante del Frente de Pueblos, organización que fue duramente reprimida por órdenes del entonces gobernador del estado de México, insiste en que la marcha “no fue una movilización por ningún partido político. Resultó contra todo el sistema, exigiendo a todos que escuchen y atiendan las demandas de un pueblo que no está dispuesto a dejarse”. Ante todo, afirma, fue una marcha “que nos llenó de esperanza, por lo que ahora hay que seguir con la organización”.
“No tenemos ningún gobierno que nos represente”, añade Trinidad, “tampoco ningún partido, aunque es claro que Peña Nieto es el que tiene cuentas pendientes con Atenco, pero que quede claro que no vamos a permitir que ni él, ni Josefina Vázquez Mota ni Andrés Manuel López Obrador hagan lo que quieran. A todos les exigimos justicia y respeto a nuestra tierra”.
La movilización fue festiva y pacífica, bajo el calor primaveral de una ciudad sitiada por los policías. Los estudiantes de la Ibero y de otras escuelas privadas son ahora la novedad, pero no fueron pocos los alumnos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico que se hicieron presentes. Gabriela Oliveros, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, señala: “Creen que no hay conciencia social y que estamos dormidos, pero estamos en un momento en que el internet permite globalizar la información y gracias a ello se está gestando la unión y organización en la sociedad con eventos como éste”.
 Vestidos de blanco, una pareja descansa de la marcha sentada en los escalones del Ángel de la Independencia. Son Mariela y Adrián. Tienen más de 60 años y se notan cansados, pero han hecho la caminata para demostrar su repudio a la candidatura de Enrique Peña Nieto. Se enteraron por internet y decidieron venir, sobre todo, dicen, porque “esta es una marcha donde no hay colores ni partidos. Se trata de la sociedad organizada que decidió salir a protestar contra un candidato que nos quieren imponer a la mala”. Por eso se vistieron de blanco e hicieron todo el trayecto del Zócalo al Ángel, porque “no queremos volver a ver al PRI en la presidencia”
Sara fue a la marcha con su hija Ángela, y ella a su vez con sus tres hijos de 11, 10 y 6 años. Están aquí, dicen, porque Ángela se enteró por internet y decidió asistir con su mamá y sus hijos. Ángela es licenciada en Comercio Internacional, pero trabaja vendiendo tacos de canasta “porque no hay trabajo”.  Sara, su madre, tiene un pequeño negocio de alquiler de sillas y mesas “que casi no deja ganancias”. Han traído a los niños, dicen, “porque es importante que desde pequeños tengan conciencia histórica y política”.
Por su experiencia política durante ya una década de lucha y organización, Trinidad Ramírez advierte que “existe el riesgo, sería ingenuo no verlo, de que algún partido u organización quiera manipular la movilización y aprovecharse”. Pero, insiste, “todo depende de nosotros, de la gente, de seguir haciendo cosas, foros en las escuelas, en los barrios, informar y organizar”.
“Yo no soy acarreado”, declara otro estudiante que porta una cartulina con la leyenda: “Estoy aquí porque creo en la verdad, en la bondad, en la belleza de un México pleno y unido. Basta de mentiras”; mientras que para Jonathan Irineo, de Ciencias Políticas y Sociales, “lo más importante es que los estudiantes vamos a cuestionar a los candidatos, ya sean de derecha o de izquierda, y lo hemos demostrado en los últimos días. Lo demostraron los compañeros de la Ibero que se indignaron por la presencia de Peña Nieto en su universidad, y ahora lo demostramos nosotros con la organización de esta marcha”.